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REVISTA PERSPECTIVAS
VOL. 8, N˚2 / JULIO - DICIEMBRE 2026 / e-ISSN: 266-6688
I. Introducción
El desarrollo de ambientes virtuales como
una herramienta educativa ha evolucionado
significativamente en los últimos años. Esto
permitió la creación de entornos de aprendizaje
interactivos y colaborativos y trascienden las
limitaciones espaciotemporales tradicionales.
Estas tecnologías promueven la formación de
estudiantes capaces de adaptarse a las demandas
educativas, laborales y sociales de la actualidad,
al integrar recursos digitales que favorecen
el proceso de enseñanza más dinámico y
significativo [1]. La utilización de ambientes
virtuales de aprendizaje colaborativo representa
una tendencia en crecimiento, potenciando
la comunicación, autonomía y construcción
conjunta del conocimiento mediante el apoyo de
plataformas tecnológicas.
Así también, la robótica móvil terrestre ha
adquirido un papel relevante como medio para la
experimentación y la interacción dentro de entornos
virtuales. Los vehículos terrestres no tripulados
(UGV, Unmanned Ground Vehicles) constituyen
una de las plataformas más empleadas, que
integran sistemas de locomoción, sensores, control
guiado y de comunicación, que permiten ejecutar
tareas de exploración, monitoreo y desplazamiento
autónomo [3]. La diversidad de mecanismos de
movilidad posibilita la adaptación a diferentes
condiciones de terreno, mientras su capacidad de
respuesta ante entornos no estructurados hace de
ellos una herramienta idónea para investigaciones
educativas, científicas y tecnológicas [15]. Entre las
técnicas más empleadas para dotar de autonomía
a los robots destaca el método de localización
y mapeo simultáneo (SLAM), el cual permite
que un robot construya un mapa del entorno
mientras determina su posición en tiempo real.
Esta técnica ha mostrado avances considerables,
destacando algoritmos robustos como ORB-
SLAM [7], que permiten el uso de cámaras como
sensores principales. El uso de estos sensores se
ha popularizado debido a su bajo costo, reducido
peso y elevada eficiencia energética, facilitando
su implementación en sistemas embebidos [2]. El
uso de visión computacional dentro del SLAM
ha permitido optimizar el reconocimiento de
características del entorno, mejorando la precisión
en la navegación autónoma.
Adicionalmente, el empleo de sensores
inerciales como acelerómetros ha demostrado
ser una alternativa viable para complementar
la estimación de posición en robots móviles.
Aunque presenten errores acumulativos por
deriva, su implementación de filtros de Kalman
o algoritmos de gradiente descendente como el
de Madgwick [10] permite compensar dichas
desviaciones y mantener una precisión adecuada
para desplazamientos de corta duración [4]. Estas
características hacen que los sensores inerciales
sean apropiados para aplicaciones donde se
requiere un seguimiento continuo del movimiento
o integración coherente entre entorno físico y
virtual. La fusión de datos visuales e inerciales
(VINS) se ha consolidado como una estrategia
estándar para mejorar la precisión en entornos
complejos [11].
Por otra parte, en [5] desarrollaron un sistema
de teleoperación basado en realidad virtual para
el control de múltiples robots móviles, tanto
terrestres como aéreos. Su enfoque permite
reconstruir el entorno en tiempo real mediante
cámaras de profundidad y transmitirlo al usuario
como un entorno virtual inmersivo, posibilitando
una visualización tridimensional del terreno y
la planificación de trayectorias intuitivas. Este
trabajo demuestra el potencial de combinar
reconstrucción 3D, sensores de percepción y
entornos virtuales para mapeo y exploración
remota, lo cual guarda una estrecha relación con
la generación de ambientes virtuales a partir de la
información capturada por el robot móvil terrestre.
Finalmente, la tendencia hacia los Gemelos
Digitales permite que la reconstrucción de
terrenos no sólo sea visual, sino funcional [12].
Investigaciones recientes han demostrado la
viabilidad de utilizar plataformas de bajo costo,
como Raspberry Pi, para tareas de navegación y
procesamiento en tiempo real [8], así como el uso
de técnicas de fotogrametría para el modelado
detallado de patrimonio y terrenos [13], [14].
Otros estudios amplían la noción de mapeo hacia
la caracterización física del terreno. En [16] se